QUE ES EL PAISAJISMO ASISTENCIAL?

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La naturaleza en general es el escenario más completo y adecuado para reencontrarnos con nuestros orígenes, aspirando a un bienestar casi siempre ilimitado. Pero la vida contemporánea y muchas de las dolencias que nos acompañan derivadas de ésta, no pueden solventarse del todo a través de la simple exposición a un entorno natural.

 Es así como los Jardines Terapéuticos Healing Garden han llegado para dar un paso más allá en la realización de ciertos tratamientos vinculados a la asistencia sanitaria.

En realidad, la idea del Jardín Terapéutico no es una novedad. Históricamente los hospitales y centros asistenciales habían contado con un jardín como parte fundamental de su estructura. Las primeras referencias que existen del uso de un jardín como parte de alguna terapia de rehabilitación provienen del antiguo Egipto. Más adelante, durante el medioevo, el jardín hospitalario se institucionalizaría como parte inseparable de las zonas de cuidados y esa figura permanecería inalterable hasta bien entrado el siglo XX.

Con el desarrollo de los avances tecnológicos la idea de un jardín como herramienta asistencial quedó aparentemente obsoleta y fue apenas hace unas décadas que los científicos comenzaron a sospechar que había sido un error suprimirlo.

Un jardín terapéutico o asistencial contiene elementos técnica y estratégicamente dispuestos de cara a favorecer un objetivo terapéutico específico.

Estos espacios no sólo proponen una interacción directa con la naturaleza, sino que se nutren de esta para rehabilitar, educar, estimular y desarrollar aspectos físicos, psicológicos y socio-emocionales del individuo.

En consecuencia están íntimamente ligados a la dolencia, patología o trastorno que en ellos se pretende tratar y por ello cada uno de estos entornos debe ser planificado y diseñado meticulosamente teniendo en cuenta las necesidades particulares del paciente. Los proyectos deben abordarse siempre con un enfoque multidisciplinar, donde el terapeuta específico trabajará de la mano de paisajistas, biólogos e ingenieros con el fin de obtener un resultado completamente funcional.

Hablemos ahora del denominado ‘Síndrome de la bata blanca’ como se conoce coloquialmente al miedo y la ansiedad asociada a espacios de interior en instalaciones sanitarias y que puede ser un obstáculo para el correcto aprovechamiento de según que tratamientos.

En un Jardín Terapéutico este fenómeno no ocurre. La razón es bastante sencilla. El contexto natural proporciona un escenario mucho más confortable -emocionalmente hablando-, donde la exploración y rehabilitación de una dolencia resulta menos abrumadora que en entornos artificiosos y en ocasiones hostiles para el paciente, en consecuencia, las terapias obtienen resultados en un tiempo menor y el alcance de las mismas es mayor en un paciente relajado y más receptivo a recibirlas.

En cuanto a las tipologías de Jardines Terapéuticos contamos con variedad de modalidades:

– Espacios especialmente diseñados para la rehabilitación fisiológica y motriz tras un accidente.

– Entornos de estimulación neurológica previstos para pacientes con demencia o deterioro cognitivo.

-Indicados para tratar trastornos del estado de ánimo: depresión, ansiedad o incluso el duelo.

A día de hoy muchos hospitales cuentan con este tipo de instalación en su interior pero no es necesario disponer de un espacio demasiado grande.

Hay ciudades que se plantean ya la generación de redes de jardines de este tipo de acceso gratuíto e ilimitado para los usuarios con el fin de incrementar y facilitar las relaciones entre las personas y la naturaleza.

La naturaleza en general es el escenario más completo y adecuado para reencontrarnos con nuestros orígenes, aspirando a un bienestar casi siempre ilimitado. Pero la vida contemporánea y muchas de las dolencias que nos acompañan derivadas de ésta, no pueden solventarse del todo a través de la simple exposición a un entorno natural.

 Es así como los Jardines Terapéuticos Healing Garden han llegado para dar un paso más allá en la realización de ciertos tratamientos vinculados a la asistencia sanitaria.

En realidad, la idea del Jardín Terapéutico no es una novedad. Históricamente los hospitales y centros asistenciales habían contado con un jardín como parte fundamental de su estructura. Las primeras referencias que existen del uso de un jardín como parte de alguna terapia de rehabilitación provienen del antiguo Egipto. Más adelante, durante el medioevo, el jardín hospitalario se institucionalizaría como parte inseparable de las zonas de cuidados y esa figura permanecería inalterable hasta bien entrado el siglo XX.

Con el desarrollo de los avances tecnológicos la idea de un jardín como herramienta asistencial quedó aparentemente obsoleta y fue apenas hace unas décadas que los científicos comenzaron a sospechar que había sido un error suprimirlo.

Un jardín terapéutico o asistencial contiene elementos técnica y estratégicamente dispuestos de cara a favorecer un objetivo terapéutico específico.

Estos espacios no sólo proponen una interacción directa con la naturaleza, sino que se nutren de esta para rehabilitar, educar, estimular y desarrollar aspectos físicos, psicológicos y socio-emocionales del individuo.

En consecuencia están íntimamente ligados a la dolencia, patología o trastorno que en ellos se pretende tratar y por ello cada uno de estos entornos debe ser planificado y diseñado meticulosamente teniendo en cuenta las necesidades particulares del paciente. Los proyectos deben abordarse siempre con un enfoque multidisciplinar, donde el terapeuta específico trabajará de la mano de paisajistas, biólogos e ingenieros con el fin de obtener un resultado completamente funcional.

 

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